Sa Pota del Rei

Roca conmemorativa que nos recuerda al resbalón de la pata de un caballo y que sirve para ilustrar una leyenda del Rey Jaume I, en la lucha entre moros y cristianos.

Detrás del convento de las Monjas de Inca, en la cuesta de los molinos, sobresale un barranco a ras de suelo y hace una hendidura profunda en la roca conocida como «Sa pota del Rei» (la para del rey).

Dicen que fue el rey, cuyo caballo resbaló cuando perseguía a los moros para expulsarlos de Mallorca. Un día estaba arriba en el Puig Major, y de repente ve a los sarracenos ir hacia Inca. El rey enseguida dio un grito y espoleó al caballo. El caballo dio un gran salto y se lanzó justo encima de aquel barranco. El caballo resbaló de una pata con tanta fuerza que hizo aquel surco que todavía se ve allí, bien marcado y visible. A los moros los alcanzó enseguida y los pedazos más grandes que dejó de ellos fueron las orejas. El Rey Jaume I no se andaba con chiquitas, no. Ni se podían burlar de él en absoluto.