Ruta de los hornos 

5 panaderías en Inca para disfrutar de la repostería típica mallorquina

¿Y si pudieras descubrir Inca a través de sus hornos de toda la vida? Pisar la ciudad a primera hora de la mañana tiene algo especial. Las calles todavía están tranquilas, las persianas se levantan poco a poco y el olor a pan recién hecho te acecha nada más pasas delante de una panadería.

¿Hay una mejor manera de conocer el pueblo que siguiendo el rastro de sus hornos más emblemáticos? Vamos a hacer un recorrido por el centro de la ciudad. Una vez allí, entraremos a cinco hornos típicos, ideales para saborear lo mejor del producto panadero mallorquín: ensaimadas, panades, rubiols, etc.

Panaderías en Inca

Forn de Sant Francesc

Empezamos la ruta en uno de los hornos más conocidos de la ciudad. El Forn de Sant Francesc es un negocio familiar que ha llegado ya a la quinta generación, algo poco habitual hoy en día. Joan Seguí y su mujer María continúan el legado que comenzó su bisabuelo, de forma que han podido mantener viva una forma de trabajar muy ligada a la tradición.

Uno de los grandes tesoros de este horno es su antiguo horno moruno de leña, uno de los pocos que todavía funcionan en Inca. Este detalle marca la diferencia, sobre todo en el pan moreno, muy apreciado por su sabor y su textura, y en elaboraciones que requieren una cocción cuidada.

Sin embargo, lo que todo el mundo conoce del Forn de Sant Francesc son sus ensaimadas. Sus vídeos virales, sobre todo en Instagram y TikTok, han dado alas a esta panadería de Inca. Además, en 2017 obtuvo el premio a la mejor ensaimada del mundo. ¡Podemos dar fe de que las hemos probado y son adictivas!

Forn Ca’n Alba

La siguiente parada es en un horno con mucha historia ligada al crecimiento de Inca. Ca’n Alba abrió sus puertas en 1931 y desde entonces ha sido un punto de referencia para muchos vecinos.

Históricamente, el Forn de Ca’n Alba vendía únicamente pan. Sin embargo, cuando Joan Alba se hizo cargo del negocio, decidió ir más allá y ampliar la oferta. A partir de ahí, las panades, los rubiols, las cocas y otras elaboraciones tradicionales empezaron a ganar protagonismo en el mostrador.

Además, este horno tiene una curiosa conexión con el pasado industrial de la ciudad. Durante años, muchos zapateros de otros municipios que trabajaban en Inca venían expresamente a comprar aquí el pan para después llevárselo a casa.

Forn Ca’n Tomeu

Damos un salto ahora al Forn Ca’n Tomeu, uno de los hornos más auténticos que quedan en la ciudad. Con más de noventa años de historia, sigue utilizando el mismo horno moruno con el que empezó a trabajar la familia, algo que hoy en día resulta excepcional.

La historia del negocio arranca cuando el padrí del actual propietario decide abrir su propio horno tras haber trabajado en otro establecimiento de la ciudad.

Con el paso del tiempo, el horno se ha adaptado sin perder su esencia. La ampliación del local y la creación de un espacio de cafetería conviven con elaboraciones clásicas como las ensaimadas, las galletas de aceite artesanales o las panades, siempre cocidas en el mismo horno de siempre.

Can Delante

¿Aún tienes hueco en el estómago para más dulces? Pues si es así, nuestra siguiente parada en Can Delante, donde nos esperan más productos pasteleros típicos mallorquines. Fundada a mediados del siglo XIX, es uno de los establecimientos más antiguos de Inca y conserva gran parte de su mobiliario original.

Ubicada en el carrer Major, Can Delante es conocida por la elaboración de productos típicos, principalmente dulces. Las ensaimadas, los turrones, los confites de Pascua o el gató de almendra forman parte de una tradición que aquí se sigue cuidando al detalle.

Además, Can Delante ha sido galardonada con algunos premios, como el Premio Dijous Bo a la Economía por su contribución al desarrollo económico de la ciudad y el premio Solete de Repsol en reconocimiento a su «esencia genuina, la calidad de los productos, el buen servicio y la experiencia única».

Forn Can Lluís

Nuestra ruta termina en otro horno muy querido en Inca, el Forn Can Lluís. Sus orígenes no están del todo claros, pero se sabe que ya funcionaba a principios del siglo XX. El nombre ha ido cambiando según la generación que se ponía al frente del negocio hasta llegar al que conocemos hoy en día.

Uno de sus productos más característicos es la coca de crema, junto con los cocs, una elaboración creada por el padre del actual propietario. ¿Qué son exactamente los cocs? Son unos bollos alargados, con un puntito de dulzor que combina a la perfección tanto con ingredientes salados como dulces. Por ejemplo, el que va relleno de chocolate, recuerda muchísimo a un Bollycao.

Además, el horno mantiene una amplia variedad de productos mallorquines, como panades, cocarrois y diferentes tipos de cocas. Un final perfecto para una ruta que demuestra la riqueza y la personalidad de los hornos de Inca.

Otros hornos de Inca

Ya hemos visto que cada horno aporta su propia historia y su manera de trabajar, pero todos comparten el respeto por el producto, algo que, desde luego, se nota en el paladar.

Eso sí, la oferta que hay de hornos en Inca no acaba aquí, así que vamos a resumir aquí estas y otras panaderías que puedes visitar en la ciudad:

  • Forn Sant Francesc (Carrer de Sant Francesc, 126)
  • Forn Ca’n Alba (Avinguda del General Luque, 95)
  • Forn Ca’n Tomeu (Carrer de Costa i Llobera, 74)
  • Can Delante (Carrer Major, 27)
  • Forn Can Lluís (Avinguda de Lluc, 94)
  • Forn Can Buri (Carrer Berenguer de Anoia, 56)
  • Forn Martí Soler (Avinguda del General Luque, 214)
  • Panord Forn (Gran Via Colom, 39)
  • Forn Nou Inca (Carrer Estrella, 16)
  • Can Antic (Carrer de Costa i Llobera, 63)
  • Forn de Campos (Carrer des Rentadors)

Y tú, ¿con cuál de estos hornos de Inca te quedarías? ¡Cuéntanoslo en los comentarios!